domingo, 19 de febrero de 2017

Ya son 12 Cardenales, 4 Arzobispos y 10 obispos favorables a las "dubia" sobre "Amoris laetitia" y contrarios a administrar los sacramentos de la Penitencia y la Comunión a los adúlteros

Es evidente que el proceso de división en la Iglesia va acrecentándose a medida que pasan los días, semanas y meses sin que el Papa Francisco se pronuncie sobre las "dubia" enviadas por los Cuatro Cardenales referentes a "Amoris laetitia". En línea con los obispos de la región de Buenos Aires, de Filipinas, Malta y Alemania, recientemente el Cardenal Francesco Coccopalmerio, Presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, presentó un libro, precisamente sobre el capítulo 8 de "Amoris laetitia", en el que sostiene que los adúlteros pueden recibir la Comunión aunque no se propongan vivir como "hermano y hermana", ya que a veces abstenerse de las relaciones sexuales puede ser "una imposibilidad", así que si la continencia "les causa dificultades", deben continuar realizando el acto sexual para preservar la relación (ver aquí).

Llama la atención que semejantes disparates, contrarios al Evangelio, así como las opiniones personales de otros cardenales y obispos heterodoxos, reciban el apoyo de la Santa Sede a través de L'Osservatore Romano, la Libreria Editrice Vaticana o el periódico jesuita La Civiltà Cattolica -que recibe la aprobación vaticana antes de publicarse-.

Frente a ello, ya son 12 Cardenales, 4 Arzobispos y 10 Obispos favorables a las "dubia" sobre "Amoris laetitia", que defienden públicamente la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia y que son contrarios a dar la Comunión a los adúlteros -pueden encontrarse sus declaraciones en este mismo blog o en otras páginas web de Internet-. Los últimos en sumarse han sido los Cardenales Ruini (ver aquí) y Arinze (ver aquí).

Así quedaría la lista (a la espera de nuevas declaraciones o de si algún lector tiene noticia de otros prelados para añadir a la misma):

  1. S. E. R. Walter Card. Brandmüller, Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  2. S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Patrón de la ex Soberana Orden de Malta.
  3. S. E. R. Carlo Card. Caffarra, Arzobispo emérito de Bolonia (Italia)
  4. S. E. R. Joachim Card. Meisner, Arzobispo emérito de Colonia (Alemania).
  5. S. E. R. Robert Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  6. S. E. R. Paul Josef Card. Cordes, Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  7. S. E. R. George Card. Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  8. S. E. R. Wilfrid Fox Card. Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica).
  9. S. E. R. Gerhard Ludwig Card. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  10. S. E. R. Renato Raffaele Card. Martino, Cardenal Protodiácono, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y ex Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
  11. S. E. R. Camilo Card. Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma, Arcipreste emérito de la Basílica Papal de Letrán, Gran Canciller emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
  12. S. E. R. Francis Card. Arinze Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  13. S. E. R. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata (Argentina).
  14. S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán).
  15. S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu (Kazajistán).
  16. S. E. R. Mons. William E. Lori, Arzobispo de Baltimore, Maryland (EE.UU.).
  17. S. E. Mons. Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney (Brasil).
  18. S. E. Mons. Steven Lopes, Obispo del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro (EE.UU.).
  19. S. E. Mons. Jan Wątroba, Obispo de Rzeszów y Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca (Polonia).
  20. S. E. Mons. Ratko Peric, Obispo de Mostar-Duvno (Bosnia y Herzegovina).
  21. S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira -Chur- (Suiza).
  22. S. E. Mons. Antonio C. Rossi, Obispo de Frederico Westphalen (Brasil).
  23. S. E. Mons. David Kagan, Obispo de Bismarck, Dakota del Norte (EE.UU.).
  24. S. E. Mons. Jósef Wróbel, Obispo titular de Suas y auxiliar de Lublin (Polonia).
  25. S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo titular de Celerina y auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán).
  26. S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo, miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales y Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria).

sábado, 18 de febrero de 2017

Fotos de la primera Santa Misa Tridentina oficiada en 50 años en la catedral de Waterford (Irlanda)

Estas fotografías fueron tomadas el pasado 22 de enero, III Domingo después de Epifanía, durante la Santa Misa Tridentina oficiada por el sacerdote polaco P. Andrzej Komorowski, en la catedral de Waterford (Irlanda), a la que asistieron más de doscientas cincuenta personas. Se trata de la primera Misa en el Rito Romano tradicional que se oficia en esta catedral en los últimos 50 años. Sociedad de la Misa en Latín de Irlanda.

viernes, 17 de febrero de 2017

Sacramento de la Confirmación en el Rito Romano tradicional administrado por Mons. Juan Antonio Martínez Camino y asistencia pontifical a la Santa Misa Tridentina en Madrid (España)

Estas fotografías fueron tomadas durante la ceremonia en la que varios jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación, en el Rito Romano tradicional, de manos de S. E. Mons. Juan Antonio Martínez Camino, S.I., obispo auxiliar de Madrid, a finales del pasado año, tras lo cual asistió pontificalmente a la Santa Misa Tridentina oficiada por el canónigo D. Raúl Olazábal Palou, ICRSS, en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz de Madrid (España), a la que también asistió el rector de la misma, el P. Jesús Pérez Cuesta. ICRSS España.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El Cardenal Burke, uno de los Cuatro Cardenales que presentaron las "dubia" sobre "Amoris laetitia", enviado por el Papa Francisco a la isla de Guam, en el Pacífico Occidental

Se acaba de hacer público que el Papa Francisco ha enviado a S. E. R. Raymond S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, uno de los Cuatro Cardenales que le enviaron las dubia sobre "Amoris laetitia" (ver aquí), a la isla de Guam (Guaján, en español), la más grande y meridional de las islas Marianas, en el Pacífico occidental, a 12.155 Km de Roma y actualmente perteneciente a Estados Unidos, aunque fue parte de España desde el siglo XVI hasta 1898.

Recientemente, el periodista Nick Donnelly se había hecho eco de los rumores sobre la cancelación de compromisos del Cardenal Burke. Lo que no consta oficialmente es que se le haya destituido de su cargo de Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, pese a que así lo afirma la información que ya recogen varios portales y que ha sido distribuida por la agencia Associated Press (la negrita es mía):

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El Vaticano envió a un cardenal romano, protagonista de choques reiterados con el papa Francisco, a la isla de Guam para investigar un caso de abuso sexual.

El diario Pacific Daily News informó que el cardenal Raymond Burke debe entrevistar a un ex monaguillo que dice haber sufrido abuso sexual a manos del arzobispo Anthony Apuron.

Apuron, de 71 años, debe responder a múltiples denuncias de abusos sexuales de monaguillos en los años de 1970. Ha rechazado las acusaciones y no ha sido acusado penalmente.

Burke, un conservador doctrinario estadounidense, presidió la corte suprema del Vaticano hasta 2014, cuando Francisco lo destituyó y lo nombró patrono de la orden religiosa Caballeros de Malta. Recientemente, Francisco destituyó a Burke de ese puesto a raíz de una crisis en la orden.

martes, 14 de febrero de 2017

Dos Arzobispos asisten a la solemne Santa Misa Tridentina "coram Episcopo" en San Fernando, Pampanga (Filipinas)

El pasado viernes 10 de febrero, fiesta de Santa Escolástica, con motivo del trigésimo tercer aniversario sacerdotal de Mons. Eugenio G. Reyes, director espiritual de la Sociedad de la Misa en Latín de San Fernando, se ofició la solemne Santa Misa Tridentina coram Episcopo en la catedral de San Fernando, en Pampanga (Filipinas), a la que pertenecen estas imágenes y a la que asistió gran cantidad de fieles, como puede verse en las fotografías, entre los que destacaron los miembros de la Sociedad de la Misa en Latín de San Fernando y de la Sociedad Ecclesia Dei - Una Voce Filipinas. Fue una Misa votiva de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, a la que asistió en el trono S. E. R. Mons. Florentino Galang Lavarias, Arzobispo Metropolitano de San Fernando, así como el Arzobispo emérito, S. E. R. Mons. Paciano B. Aniceto, que asistió en coro. Fotos: D. Maurice Joseph M. Almadrones. Dei praesidio fultus.

lunes, 13 de febrero de 2017

Un dominico en el fin del mundo: Santa Misa Tridentina en la Patagonia

Estas bellas imágenes fueron tomadas el pasado jueves 9 de febrero, fiesta de San Cirilo de Alejandría, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia, durante la Santa Misa Tridentina oficiada por Fray Guido Casillo, O.P., en Puerto Parry, un apostadero naval de la Armada Argentina ubicado en la isla de los Estados, perteneciente al departamento Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Argentina). Fundado en 1978 para la protección de la isla de los Estados durante el Conflicto del Beagle entre Chile y Argentina, Puerto Parry está habitado por tan sólo cuatro militares a cargo del puesto de vigilancia y control de tránsito marítimo Comandante Luis Piedrabuena, que son relevados cada 45 días. Mi agradecimiento a Fray Guido Casillo por compartir estas hermosas fotografías, tomadas en ese marco incomparable.

sábado, 11 de febrero de 2017

Pequeño homenaje a un gran Papa: últimas imágenes de S. S. Benedicto XVI tomadas en las últimas semanas, cuando se cumplen cuatro años de su renuncia, en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes

Hoy, en la fiesta de la Aparición de Nuestra Señora de Lourdes, se cumple el IV aniversario de la renuncia de S. S. Benedicto XVI. Fue el lunes 11 de febrero de 2013 cuando, en perfecto latín y por sorpresa, comunicó al Colegio Cardenalicio su decisión de renunciar al Pontificado, que se haría efectivo el día 28 de febrero, convirtiéndose así en el único Papa que ha renunciado desde el siglo XV. A pesar de ello, ha seguido conservando el tratamiento de "Su Santidad" en su calidad de "Papa emérito", así como el solideo y la sotana de color blanco -aunque sin esclavina-. A escasos dos meses de su nonagésimo cumpleaños, sirva este reportaje fotográfico, cuyas instantáneas han sido tomadas el pasado mes de enero, como pequeño homeneaje a un gran Papa, que Dios guarde muchos años.



Detalles de las imágenes, de arriba a abajo:

1 y 2.- Durante la visita efectuada el pasado viernes 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, por un grupo del coro de la catedral de Augsburgo, dirigido por D. Reinhard Kammler.

3.- Junto a S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, durante la visita que éste realizó el pasado martes 10 de enero al convento "Mater Ecclesiae", donde reside el Papa emérito.

4.- Junto al Rvdo. Bernard Mournian, de la diócesis de Motherwell, diácono de la Universidad Pontificia Scots College, en los jardines vaticanos en la tarde del pasado viernes 27 de enero.

5, 6 y 7.- El mismo día, con Dña. Ylenia Fiorenza, Presidente del Centro Cultural Joseph Ratzinger Cultural de Campobasso.

8, 9 y 10.- Junto a D. Giorgio Groppo, Presidente del Csv italiano (Centro de servicio para el voluntariado), también el pasado 27 de enero.

jueves, 9 de febrero de 2017

El Cardenal Martínez Sistach contra el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia al presentar su libro "Cómo aplicar Amoris laetitia". Citas del Magisterio que niegan la "inimputabilidad" de quienes viven en adulterio y el recurso a la primacía de la conciencia como última instancia para recibir los sacramentos

Ayer, miércoles 8 de febrero, el Cardenal Lluís Martínez Sistach, durante la presentación en Madrid de su libro "Cómo aplicar Amoris Laetitia", afirmó lo siguiente:

"El discernimiento en divorciados y vueltos a casar ha de considerar aspectos del anterior matrimonio y la nueva unión. Si en algún momento, el interesado, en conciencia y ante Dios, constata que se da alguna circunstancia que hace que a la situación objetiva de pecado no le corresponde imputabilidad subjetiva grave, se puede acceder a los sacramentos".

Veamos qué se opone a tal afirmación, comenzando por el Decálogo, los Santos Evangelios, la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia:

1) El Sexto Mandamiento del Decálogo: "No cometerás adulterio" (Ex 20,14; Dt 5,17).

2) La prohibición expresa de Nuestro Señor Jesucristo, como recogen los Santos Evangelios:

El que repudia a su mujer y se casa con otra, o si la mujer repudia al marido y se casa con otro, comete adulterio; y el que se casa con el repudiado o la repudiada también comete adulterio (Mt 19,9 y 5,32; Mc 10,11; Lc 16,18).

3) El Catecismo de la Iglesia Católica:

2072 Los diez mandamientos, por expresar los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo, revelan en su contenido primordial obligaciones graves. Son básicamente inmutables y su obligación vale siempre y en todas partes. Nadie podría dispensar de ellos. Los diez mandamientos están grabados por Dios en el corazón del ser humano.

2380 El adulterio. Esta palabra designa la infidelidad conyugal. Cuando un hombre y una mujer, de los cuales al menos uno está casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen un adulterio. Cristo condena incluso el deseo del adulterio (cf Mt 5, 27-28). El sexto mandamiento y el Nuevo Testamento prohíben absolutamente el adulterio (cf Mt 5, 32; 19, 6; Mc 10, 11; 1 Co 6, 9-10). Los profetas denuncian su gravedad; ven en el adulterio la imagen del pecado de idolatría (cf Os 2, 7; Jr 5, 7; 13, 27).

2382 El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9). Entre bautizados, "el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte" (CIC can. 1141).

A pesar de ello, el Cardenal Sistach, a quien no se le puede suponer desconocimiento del Catecismo de la Iglesia Católica, lo ignora a propósito. En una entrevista concedida a "El Punt Avui" (ver aquí), publicada el 22 de diciembre de 2014, decía:

"...i no hi ha la possibilitat, respectant la indissolubilitat, que hi hagi una nul·litat més ampla o que el papa tingués, per exemple, unes facultats, una dispensa, per dissoldre un matrimoni que era vàlid en determinades circumstàncies?"

"...¿Y no existe la posibilidad, respetando la indisolubilidad, que haya una nulidad más ancha o que el Papa tuviera, por ejemplo, unas facultades, una dispensa, para disolver un matrimonio que era válido en determinadas circunstancias?"

4) El Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático):

Canon VII. Si alguno dijere que la Iglesia yerra cuando ha enseñado y enseña, según la doctrina del Evangelio y de los Apóstoles, que no se puede disolver el vínculo del Matrimonio por el adulterio de uno de los dos consortes; y cuando enseña que ninguno de los dos, ni aun el inocente que no dio motivo al adulterio, puede contraer otro Matrimonio viviendo el otro consorte; y que cae en fornicación el que se casare con otra dejada la primera por adúltera, o la que, dejando al adúltero, se casare con otro; sea anatema” (Denz. 1805 y 1807).

Volviendo a la afirmación del Cardenal Sistach, y siendo de todos conocido que no se puede comulgar en pecado mortal, ¿se puede sostener que se pueda estar en gracia santificante incluso cuando objetivamente se comete un pecado mortal? En algunos casos, sí. Pongamos un ejemplo:

No abstenerse de comer carne el Miércoles de Ceniza es objetivamente un pecado mortal (contra el 4º mandamiento de la Santa Madre Iglesia). Pero no lo sería:

  1. Si la persona no se da cuenta (o bien de que ese día es Miércoles de Ceniza, o bien de que no se puede comer carne ese día).
  2. Si desconoce la prohibición (bien por falta de formación, o porque erróneamente crea que se ha derogado la obligación de absternerse de comer carne).
  3. Si no lo hace voluntariamente (porque alguien le obligue o por ser imposible consumir otro alimento, por ejemplo por una catástrofe o guerra).
Sin embargo, el recurso a la "ininputabilidad" no se aplica, como tampoco en otros pecados, en el caso del adulterio, aparte de por todo lo visto más arriba, porque nadie puede argumentar:
  1. Que no se daba cuenta de que estaba fornicando, o viviendo en concubinato/amancebamiento, o cometiendo adulterio con una persona que no era su legítimo cónyuge -al que sigue unido por el sacramento del matrimonio-.
  2. Que no sabía que la fornicación, el concubinato/amancebamiento y el adulterio son pecado.
  3. Que estaba obligado a hacerlo, sin que existiera ninguna posibilidad de no hacerlo y, por tanto, que no había voluntariedad.
Naturalmente, si no se diese alguno de estos tres puntos, no habría pecado mortal. Pero es obvio que no se puede argumentar tal cosa en el caso del adulterio, que es un acto intrínsecamente malo, prohibido por el Decálogo y expresamente por Nuestro Señor Jesucristo, que se realiza de forma consciente, voluntariamente y de forma prolongada en el tiempo -en el caso de las parejas "recasadas" por lo civil-.

A este respecto, esto es lo que dice la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia:

1) El Catecismo de la Iglesia Católica:

1857 Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento (RP 17).

1859 El pecado mortal requiere plena conciencia y entero consentimiento. Presupone el conocimiento del carácter pecaminoso del acto, de su oposición a la Ley de Dios. Implica también un consentimiento suficientemente deliberado para ser una elección personal. La ignorancia afectada y el endurecimiento del corazón (cf Mc 3, 5-6; Lc 16, 19-31) no disminuyen, sino aumentan, el carácter voluntario del pecado.

2) La Exhortación Apostólica Post-Sinodal "Reconciliatio et Paenitentia", de San Juan Pablo II:

Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento [...] algunos pecados, por razón de su materia, son intrínsecamente graves y mortales. Es decir, existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto. Estos actos, si se realizan con el suficiente conocimiento y libertad, son siempre culpa grave (Cf. Conc. Ecum. Tridentino, Sesión VI De iustificatione cap. XV: Conciliorum Oecumenicorum Decreta, ed. cit. 677 (DS 1544))

3) El Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático):

Sesión VI. De iustificatione
Capítulo XV
Con cualquier pecado mortal se pierde la gracia, pero no la fe

Se ha de tener también por cierto, contra los astutos ingenios de algunos que seducen con dulces palabras y bendiciones los corazones inocentes, que la gracia que se ha recibido en la justificación, se pierde no solamente con la infidelidad, por la que perece aún la misma fe, sino también con cualquiera otro pecado mortal, aunque la fe se conserve: defendiendo en esto la doctrina de la divina ley, que excluye del reino de Dios, no sólo los infieles, sino también los fieles que caen en la fornicación, los adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, avaros, vinosos, maldicientes, arrebatadores, y todos los demás que caen en pecados mortales; pues pueden abstenerse de ellos con el auxilio de la divina gracia, y quedan por ellos separados de la gracia de Cristo.


4) La Encíclica "Humanae vitae", del Beato Pablo PP. VI:

Aunque refiriéndose a las acciones voluntarias para impedir la transmisión de la vida, en el punto 10 niega que la conciencia tenga la última palabra para juzgar la licitud de una acción, sobre todo si se trata una acción intrínsecamente mala (lo cual es extensible a otros pecados) y niega que se pueda cometer un acto malo para conseguir un supuesto buen fin:

"...los esposos no quedan, por tanto, libres para proceder arbitrariamente, como si ellos pudiesen determinar de manera completamente autónoma los caminos lícitos a seguir [...] no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social".

5) Declaración del Concilio Vaticano II "Dignitatis humanae":

Los cristianos, al formar su conciencia, deben atender con diligencia a la doctrina cierta y sagrada de la Iglesia. Pues, por voluntad de Cristo, la Iglesia católica es maestra de la verdad y su misión es anunciar y enseñar auténticamente la Verdad, que es Cristo, y, al mismo tiempo, declarar y confirmar con su autoridad los principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana.

6) Carta a los obispos de todo el mundo sobre el acceso a la Comunión de los divorciados vueltos a casar, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, firmada por el Prefecto (el Cardenal Joseph Ratzinger), por mandato de San Juan Pablo PP. II,  el 14 de septiembre de 1994:

"Si los divorciados se han vuelto a casar civilmente, se encuentran en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios y por consiguiente no pueden acceder a la Comunión eucarística mientras persista esa situación [...] El fiel que está conviviendo habitualmente «more uxorio» con una persona que no es la legítima esposa o el legítimo marido, no puede acceder a la Comunión eucarística. En el caso de que él lo juzgara posible, los pastores y los confesores, dada la gravedad de la materia y las exigencias del bien espiritual de la persona y del bien común de la Iglesia, tienen el grave deber de advertirle que dicho juicio de conciencia riñe abiertamente con la doctrina de la Iglesia. También tienen que recordar esta doctrina cuando enseñan a todos los fieles que les han sido encomendados [...] La errada convicción de poder acceder a la Comunión eucarística por parte de un divorciado vuelto a casar, presupone normalmente que se atribuya a la conciencia personal el poder de decidir en último término, basándose en la propia convicción, sobre la existencia o no del anterior matrimonio y sobre el valor de la nueva unión. Sin embargo, dicha atribución es inadmisible.

Por lo tanto, como sin arrepentimiento ni propósito de la enmienda una persona no puede acceder a los sacramentos, so pena de hacerlo de forma sacrílega, quienes sin haber contraído el sacramento del matrimonio conviven "more uxorio" deben abstenerse de acudir a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía hasta que abandonen voluntaria y definitivamente la situación de pecado, bien sea separándose de la persona con la que conviven o, en caso de imposibilidad grave, guardando la castidad y viviendo como "hermano y hermana" (e incluso en este caso, evitando el escándalo).

Por último, todos los fieles deben recordar las palabras del Apóstol San Pablo, previniéndonos, que recogen los Santos Evangelios:

Me sorprende que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo para seguir otro evangelio; aunque no es que haya otro, sino que hay algunos que os inquietan y quieren cambiar el Evangelio de Cristo. Pero aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciásemos un evangelio diferente del que os hemos predicado, ¡sea anatema!

Como os lo acabamos de decir, ahora os lo repito: si alguno os anuncia un evangelio diferente del que habéis recibido, ¡sea anatema!
(Gal 1,6-9).

miércoles, 8 de febrero de 2017

Fotos de la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical en el trono de la fiesta de la Candelaria oficiada por el Obispo de Madison, Wisconsin (EE.UU.)

Estas imágenes fueron tomadas el pasado jueves 2 de febrero, fiesta de la Purificación de Nuestra Señora (Candelaria), durante la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada en el trono por S. E. Mons. Robert C. Morlino, obispo de Madison, en la capilla del Centro Obispo O'Connor, en la diócesis de Madison, Wisconsin (EE.UU.), a la que precedió la bendición de las velas y procesión de las candelas. Fotos: Sociedad de la Misa Tridentina de Madison (Facebook).

martes, 7 de febrero de 2017

El responsable de caridad de la Orden de Malta justifica el reparto de condones y dice que la caída de donativos no se debe a éso sino al enfrentamiento con el Papa. La nueva reforma podría posibilitar su acceso o el de Albrecht von Boeselager al puesto de Gran Maestre

Según relata el semanario británico The Tablet [autodenominado "católico progresista"], el pasado jueves 2 de febrero el responsable de la rama caritativa [filantrópica, más bien] de los Caballeros de la Orden de Malta, Dominique de La Rochefoucauld-Montbel, afirmó en rueda de prensa que tanto él como Albrecht von Boeselager -a la derecha en la foto que abre esta entrada, en la que aparecen ambos durante dicha rueda de prensa-, que anteriormente había dirigido la rama de caridad mundial de la Orden [se trata del Gran Canciller destituido por el reparto de condones], tomaron medidas cuando la Orden fue informada de que los condones estaban siendo distribuidos.

No dice qué medidas tomaron. Sin embargo, justifica dicha distribución:

Rochefoucauld-Montbel explicó que los condones fueron distribuidos en partes de África y en Myanmar donde los caballeros participaban en un proyecto diseñado para ayudar a prevenir la esclavitud sexual. "Hay que seguir los principios", explicó. "Pero de vez en cuando nos encontramos en una disyuntiva, y tenemos que encontrar una solución dentro de la enseñanza de la Iglesia. No siempre es fácil".

Y como no es fácil, ante la duda... ¡a distribuir condones!

También admitió que el "lío" producido en la Orden (ver aquí, aquí y aquí) ha llevado a una caída en los donativos, y en Francia, donde se recaudaban millones de euros al año [el texto original habla de libras], ha disminuído alrededor de 30.000 euros (25.800 libras). "Esto ha sido problemático para nuestros donantes", dijo Dominique de La Rochefoucauld-Montbel a los periodistas. "La gente ha decidido no ayudarnos porque pensaban que estábamos luchando contra el Papa. Pero no era cierto. Necesitamos restablecer la confianza".

Así que, ya lo saben: los benefactores de la Orden no han dejado de dar donativos porque con su dinero se paguen y repartan condones, algo condenado por la moral de la Iglesia Católica, sino "por estar luchando contra el Papa". ¿Se lo habrán preguntado a todos los ex donantes, uno por uno?

También afirmó que ahora la prioridad de la Orden era centrarse en su trabajo a favor de los pobres y los enfermos y, en particular, de los refugiados.

Es decir: como cualquier otra ONG mundana. Como si hubiera que elegir entre la atención a los pobres y refugiados o seguir los principios morales de la Iglesia Católica. ¿Acaso no han sido compatibles durante dos milenios? ¿Por qué ahora iban a dejar de serlo? Pues, por lo visto, en las prioridades de la nueva Orden de Malta los princios morales, la evangelización y la religión en sí misma, ni están ni se los espera.

Por último, el referido artículo plantea un dato interesante: actualmente, los únicos candidatos que pueden optar a ser elegidos como Gran Maestre son aquellos que han hecho los votos completos, es decir, tan sólo 55 de los 13.500 caballeros con los que cuenta la Orden de Malta. Tras su comisariamiento por parte de la Santa Sede, las anunciadas reformas podrían permitir que dicho puesto estuviera abierto a caballeros del rango inferior, haciendo posible que tipos como von Boeselager o Rochefoucauld-Montbel puedan ser elegidos.

lunes, 6 de febrero de 2017

Reportaje fotográfico de las Confirmaciones tradicionales y Santa Misa Tridentina Pontifical en el faldistorio oficiada por S. E. Mons. Athanasius Schneider en Guadalajara (Méjico)

Anteayer y ayer, 4 y 5 de febrero, sábado y V Domingo después de Epifanía, S. E. Mons. Athanasius Schneider, obispo titular de Celerina y auxiliar de Santa María en Astaná (Kazajistán), administró el sacramento de la Confirmación a varios fieles, en el Rito Romano tradicional, y ofició la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical en el faldistorio, en el Santuario de Guadalupe -cuatro primeras fotos- y en el Sagrario Metropolitano de Guadalajara, Jalisco (Méjico), en el marco de la visita que está realizando a Méjico (ver aquí y aquí), donde está participando en el II Congreso "Summorum Pontificum", que se está llevando a cabo entre los días 3 y 6 de febrero. A la ceremonia asistió gran cantidad de fieles, que llenaban el templo, como se observa en las imágenes. Fotos: Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en México (Facebook).